Extraño mucho publicar en mi blog, me pasa siempre que escribo algo y al leerlo me siento muy tonta, como si escribiera tantas palabras y ni todas juntas pueden describir cómo me siento, es una combinación de estar perdida, de sentirme pequeña, enojada, pero sobre todo triste, ya no encuentro tanta calma como antes al estar sola. La felicidad se ve tan lejana, y es que en mi escuela soy una persona alegre, pero en mi casa y cuando reflexiono de mi vida, las cosas no van como quisiera; estoy muy triste, se me ha ido todo de las manos al punto de llegar a 60.3kg. A veces ni siquiera puedo llorar y todo se me queda en la cabeza, en el pecho, angustiándome y no me queda más que seguir levantarme y motivarme de alguna manera. Pero mi sonrisa se va cuando trato de vestirme y descarto cada vez más pantalones porque ninguno me sube más allá de los muslos.
Ayer pasé un rato leyendo entradas del verano pasado, me recuerdo tan delgada, plena, independiente, tan bonita, viviendo de manzanas y yogurt light. Ahora soy un monstruo, por las noches deseo no despertar al día siguiente, pero justo antes de quedarme dormida me descubro planeando el día de mañana, intentando retomar el control, buscar la felicidad, el amor propio, volver a vivir, a pesar de que ahora no le encuentro sentido a esa palabra.
Estoy tan cansada, dormiré.
