Ver mis fotos de antes me hace sentir mucha nostalgia, además de flaca me recuerdo tan feliz. No sé por qué llevo tanto tiempo luchando sin lograr nada, me cuesta mucho trabajo. Quiero volver a ser como antes y no puedo esperar más. Tengo que convertir en paciencia toda esta angustia que siento.
Hasta el momento no he arruinado nada. Hoy comí más de lo que quería pero fue porque está mi papá y me servirá para que mi metabolismo no se haga más lento. Creo que en esta semana, sin contar el domingo, comí lo aque solía comer en un día y sigo sin sentir ansiedad, espero durar mucho tiempo así, al menos lo suficiente como para poder usar mi ropa.
Cambié mi barrita de LilySlim y la dejé en meta de 57kg que es la meta para mi cumpleaños (10 de mayo). Sé que son muchos kilos considerando que peso 62kg, pero en una semana y media he bajado 4kg, así que no debe ser tanto, sobre todo porque no estoy nada flaca y tengo mucho peso por perder.
Y con todos estos planes empiezo a sentirme rídícula, quiero borrar todo y dejar de escribir. Es tan vergonzoso no salir de lo mismo, cuando estaba delgada pensaba que cualquiera podría lograrlo, que era cuestión de cerrar la boca y esperar. Y ahora no puedo entender cómo es que lograba tanto. Desde que entré a mi carrera no he bajado de los 50kg... y ya voy en 4to semestre, he de decir que tampoco me mantengo, he subido constantemente hasta estos últimos días en que llegué a ver un 66.6 en la báscula.
Al final de todo seguiré siempre con el dolor de esómago, a veces por melancolía, a veces por hambre y muchas otras veces por no saber lo que vendrá. Me pregunto si será esta vez la definitiva, la que me haga llegar a un mejor peso, o al menos cambiar el sesentaytantos por un cincuentaymuchos. Tengo tanto miedo que ya no quiero prometer nada, tengo metas pero no creo en mí, ni quiero creer porque eso me haría caer al fondo cuando lo arruine todo. Creo que la respuesta de todo está en mis acciones.
¡Las quiero!
