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sábado, 28 de abril de 2018

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Si hubiera un punto de quiebre en mi vida, sería representado con una línea que desciende lentamente; y, sin ascender continuarían todos los otros puntos hacia abajo.

Me desespero, me siento encerrada, atada a mi mente, como si todo pesara mucho. Las decisiones, el estudio, el trabajo, la relación con mi familia. Tengo ganas de llorar, de arrancarme la piel, sacarme el cerebro, ojalá pudiera desaparecer, ojalá todos entendieran que no me falta valorar lo que tengo. Ojalá nunca me hubiera sentido sola, ojalá no tuviera tantos problemas. Mi vida es perfecta, pero mi mente me hace querer desaparecer. No me falta comida, no me falta casa, ni amor, no me hace falta quién me escuche, no me falta esperanza. El resto lo he perdido. No tengo paz. Quiero salud mental, por favor. Quiero dejar de preocuparme, dejar de pensar todo mil veces. Estoy atrapada, muerta por dentro. Me falta estabilidad, me falta sentirme tranquila. No tengo un lugar en este mundo, no soy nadie, no me encuentro. Sé lo que quiero, pero no sé cómo realizarlo. Tengo hambre, tengo sueño, estoy cansada, me duele el cuerpo, me duele el alma. Quiero respirar tranquila, dormir sin culpa, pensar en mí sin sentir que me falta hacer algo más. Quiero ser libre. Despertar con ganas de vivir. Ahora quisiera morir, dejar de existir, que nadie me recuerde, que nadie sufra, que nada cambie para nadie. Quiero poder ser bondadosa, me falta entregarme.Quiero llorar sin preocuparme por estar bien mañana, sin pensar en mis ojos hinchados, en que alguien me escuche. Quiero vivir, por favor, no sé cómo hacerlo. Lo he pensado tantas veces. Todo lo pienso aunque no quiera, todo da vueltas en mi cabeza, todo me angustia. Todo me sobrepasa.

jueves, 8 de febrero de 2018

Lo deseo con todas mis fuerzas

Estos días me he sentido bastante nerviosa porque empecé (de nuevo) con un régimen para bajar de peso. Lo he intentado infinidad de veces y mi peso va en aumento invariablemente. Este último año aumenté diez kilos. Treinta kilos desde mi peso más bajo en 2011. No siento que sea la misma persona, me recuerdo como una adolescente ingenua y hasta un poco inmadura. Aunque, ahora que he leído algunas cosas que escribía en ese momento, me doy cuenta que siempre estuve muy consciente de la vida y lo que yo representaba en ella, sobre todo en los tiempos de depresión.

Volviendo al nerviosismo, tengo una oportunidad de oro en mis manos. Se trata de un medicamento relativamente nuevo, que se usa como coadyuvante con dieta y ejercicio para bajar de peso. Tiene un efecto similar al de las anfetaminas y provoca que se pierda el apetito por completo. En otro momento de mi vida no habría dudado y lo tomaría sin pensarlo dos veces, pero esta vez es diferente, sinceramente me da mucho miedo confiarme y después ganar el peso perdido o incluso más; además, me fue un poco mal con los efectos adversos de un antidepresivo. Así que me lo tomo con cautela y un poco de preocupación, pero siento que tengo los suficientes motivos para arriesgarme:


1)Ahora que he subido tanto de peso he sentido algunos cambios hormonales que me preocupan; mi menstruación es completamente diferente, siempre he tenido ciclos de 32 a 34 días, que considero normales, pero he tenido unos 4 períodos donde tengo días con sangrado marrón antes de mi menstruación normal. Además tengo la piel y el cuero cabelludo más grasoso, al punto de tener caspa.

2)Este año al cumplir los 25 años tengo que realizarme mi primera mamografía, puesto que mi riesgo de cáncer de mama es alto por tener el antecedente de mi madre con cáncer de mama a los 30 años (algo muy poco usual, que se relaciona con mutaciones genéticas y suele ser hereditario). El ginecólogo me recomendó perder peso para disminuir mis factores de riesgo.


3) He logrado tener mejores hábitos alimenticios, siempre como muchas frutas y verduras, evito las cosas fritas y tomo mucha agua. Además me inscribí a un club de boxeo donde hago dos horas de ejercicio 3 o 4 veces por semana. Este último suena muy bien, si no fuera porque tengo mucha ansiedad que me provoca comer carbohidratos como si no hubiera un mañana. 

Estoy deseando con todas mis fuerzas que esta vez todo funcione, aunque, viendo las cosas en retrospectiva, he iniciado infinidad de dietas desde hace años y lo único que consigo es tener más ansiedad y subir de peso. A pesar de todo siento una lucecita dentro de mí, que me dice que puedo ser diferente esta vez y que todo va a mejorar.

Hoy es mi tercer día con el medicamento, me he sentido relativamente bien y sin hambre. El primer día me causó dolor de cabeza toda la noche, que no me dejó dormir. El segundo día me sentí bien. Hoy tengo las manos temblorosas y tuve dolor de cabeza. Hice un plan a 12 semanas (el tiempo máximo que se debe usar el medicamento), con el peso que debería ir alcanzando diario. Espero, ruego, pido, imploro, que esta vez sí funcione.