Estoy partida en pedacitos, pero todos están en el mismo lugar, me siento gris, no quiero reir, no quiero respirar, no puedo dejar de llorar. Hago todo lo posible por estar mal con mi papá, no arreglo la casa, no arreglo mi vida.
Siento como si lo hubiera perdido todo, me perdí a mí, no sé dónde estoy. Quizá en una caja gris que no me deja escapar. No tengo vida.
Dieciocho kilos
Lo odio todo, me odio a mí, yo quería ser feliz, ya no sé qué quiero si no es desaparecer, me escondo en mi cama, me ausento por siempre debajo de mis cobijas, ojalá fuera invisible. Tengo un miedo terrible a tocarme, la carne se me sale de los pantalones, me estoy consumiendo por dentro. Llevo días soñando que fumo, me gusta pero no compro cajetillas para mí sola, estoy a punto de hacerlo, ¿cómo podría cagar ya más mi existencia? Me da miedo por mis dientes. A la mierda mis dientes, a la mierda todo.
No sé dónde quedé, a dónde se fue toda la puta felicidad, quero terminarme la garganta en sollozos, quiero morirme vomitando, quiero terminar de arrancarme todo el cabello, quiero que no quede más, quiero llegar al fondo para que todo pueda mejorar. Pero estoy tan gris.
Tenía muchas esperanzas por este nuevo año, pero no es el año, soy yo la que se va a la mierda, el mundo sigue. La noche pasada no dormí, parece que esta tampoco dormiré, ya son las 4:30 de la mañana y no paro de llorar.
| Fotos tomadas esta noche. Sorisa más falsa que el viaje a la luna. |
