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lunes, 15 de abril de 2013

¿Algún día lo lograré?

Ver mis fotos de antes me hace sentir mucha nostalgia, además de flaca me recuerdo tan feliz. No sé por qué llevo tanto tiempo luchando sin lograr nada, me cuesta mucho trabajo. Quiero volver a ser como antes y no puedo esperar más. Tengo que convertir en paciencia toda esta angustia que siento.

Hasta el momento no he arruinado nada. Hoy comí más de lo que quería pero fue porque está mi papá y me servirá para que mi metabolismo no se haga más lento. Creo que en esta semana, sin contar el domingo, comí lo aque solía comer en un día y sigo sin sentir ansiedad, espero durar mucho tiempo así, al menos lo suficiente como para poder usar mi ropa. 

Cambié mi barrita de LilySlim y la dejé en meta de 57kg que es la meta para mi cumpleaños (10 de mayo). Sé que son muchos kilos considerando que peso 62kg, pero en una semana y media he bajado 4kg, así que no debe ser tanto, sobre todo porque no estoy nada flaca y tengo mucho peso por perder.

Y con todos estos planes empiezo a sentirme rídícula, quiero borrar todo y dejar de escribir. Es tan vergonzoso no salir de lo mismo, cuando estaba delgada pensaba que cualquiera podría lograrlo, que era cuestión de cerrar la boca y esperar. Y ahora no puedo entender cómo es que lograba tanto. Desde que entré a mi carrera no he bajado de los 50kg... y ya voy en 4to semestre, he de decir que tampoco me mantengo, he subido constantemente hasta estos últimos días en que llegué a ver un 66.6 en la báscula.

Al final de todo seguiré siempre con el dolor de esómago, a veces por melancolía, a veces por hambre y muchas otras veces por no saber lo que vendrá. Me pregunto si será esta vez la definitiva, la que me haga llegar a un mejor peso, o al menos cambiar el sesentaytantos por un cincuentaymuchos. Tengo tanto miedo que ya no quiero prometer nada, tengo metas pero no creo en mí, ni quiero creer porque eso me haría caer al fondo cuando lo arruine todo. Creo que la respuesta de todo está en mis acciones.

¡Las quiero!

miércoles, 10 de abril de 2013

¿No les pasa?

Me pasa que cuando estoy bajando de peso y le cuento a alguien que voy bien, ese mismo día o el siguiente empiezo a comer muchísimo y se rompe mi racha de no comer. ¿No les pasa?
Por eso no había querido actualizar nada, me da miedo volver a comer mucho, sé que lo haré en algún momento, pero no quiero empezar pronto. Mi ropa ya no me queda y solamente me entran 3 pantalones, voy alternando cada día esperando que nadie lo note y la verdad es que no creo que se den cuenta, pero me cuesta trabajo tenerlos lavados siempre. Además me siento fea y muero de envidia cuando veo muchachas flacas con pantalones bonitos.

La semana pasada pesaba 66.6 kg (no recuerdo el día en que me pesé)
Hoy pesé 63.4kg

Me siento bien, pero todavía no amplío mis opciones de pantalones así que no está tan bien. No quiero esperar nada, no quiero decir que presiento que adelgazaré ni quiero hacer metas. Lo que haré por lo pronto es no comer justo ahora.

En fin, tengo que irme, vendrán unos días muy pesados en mi escuela.
Las quiero!


lunes, 28 de enero de 2013

Comprar ropa siendo mil tallas más

Sé que muchas piensan como yo pensaba: no compraré ropa hasta que sea delgada, entonces seré delgada y con ropa bonita, todavía no la merezco. Pero siendo honesta, por más fantasías que tenga de adelgazar 10kg en un mes y 8 en el siguiente mes, no creo que sea posible conmigo, al menos no pronto. Seguiría gorda y además con ropa vieja. Por eso preferí salir a comprar ropa y si en algún momento adelgazo, haré arreglos como lo hacía antes a todas mis prendas.

Siento vergüenza de escribir esto, creo que de todos los blogs que he leido, no conozco a nadie que haya recuperado tanto peso como yo. Quizá es porque dejan de escribir, no las culpo, es terrible, ni siquiera sé si publicaré la entrada.

Desde que iba en camino a la plaza (mall, centro comercial) pensaba en ser lo más madura posible, en comprender que iba a vestir mi cuerpo con la ropa que me entrara y que no me veo más gorda con una talla L solamente porque tiene la letra L en la etiqueta, que si me veo gorda es porque así estoy. Cuando empecé a ver la ropa me di cuenta de que ni en mi más perfecto sueño iba a entrar en una talla S, buscaba todo en talla L, la que ahora es mi talla. Y los pantalones ni se diga, no pensaba comprar porque es lo que más me acompleja (leyendo una novela encontré que la mejor descripción para mi curepo es "cuerpo de guitarra", que es similar al cuerpo de pera, pero siento que suena más bonito llamarlo de guitarra). Al final compré unos jeans blancos porque este semestre comenzaré a ir de blanco a una clase, compré algunas blusas y algunos sueter, que aunque ya se está terminando el frío, seguido los uso abiertos para cubrirme los hombros. La verdad es que disfruté ir de compras y en ningún momento me pasó por la mente llegar a insultarme por mi cuerpo, sí pensaba que sería maravilloso pesar menos, pero en mi cabeza siempre había un "así soy" con cierta resignación y fingía la inocencia de una niña que no sabe de tallas y simplemente usa la que le queda.

Ahora mismo estaba pensando lo raro que es pasar de la talla S o XS a la talla L, y en pantalones ni se diga, tengo al menos tres tallas más. Ni siquiera lo creo, no puedo dejar de pensarlo, recuerdo aquellas veces cuando compraba ropa pesando 47kg y veo todo tan lejano, como cuando vi ese pantalón talla 5 y supe que me quedaría perfecto, me entró como guante y era chiquitito; al menos chiquitito para cubrir estas enormes caderas y nalgas que heredé de mi mamá.

Creo que lo que más temía que me sucediera es lo que me está pasando ahora mismo: pienso que la verdad es que tengo un bonito cuerpo, gorda, sí, aunque los demás lo llamarían "llenita", pero así era mi mamá y era hermosa ¿por qué yo tengo que pesar 20kg menos para ser bonita?. Con ropa bonita me veo bien y bueno... sé que cambiaré de opinión antes de terminar de publicar esto, pero me siento tranquila ahora mismo. Ya me arrepentí y quiero mi 47. Me voy a llorar y gastarme todos los rollos de papel que encuentre para limpiarme los mocos.

Las quiero :c

jueves, 24 de enero de 2013

Fotos para torturarme

Puse al ladito en el blog algunas fotos de cuando era delgada. No sabía que era posible sentir envidia de mí, pero lo es, envidio tanto a la Valentina del pasado.

No sé si tener esas fotos me torturará para bien o me terminará de alejar de mi blog.

Ya no puedo más.

Me odio, gracias.

sábado, 5 de enero de 2013

Dieciocho kilos


Estoy partida en pedacitos, pero todos están en el mismo lugar, me siento gris, no quiero reir, no quiero respirar, no puedo dejar de llorar. Hago todo lo posible por estar mal con mi papá, no arreglo la casa, no arreglo mi vida.
Siento como si lo hubiera perdido todo, me perdí a mí, no sé dónde estoy. Quizá en una caja gris que no me deja escapar. No tengo vida.

Dieciocho kilos

Lo odio todo, me odio a mí, yo quería ser feliz, ya no sé qué quiero si no es desaparecer, me escondo en mi cama, me ausento por siempre debajo de mis cobijas, ojalá fuera invisible. Tengo un miedo terrible a tocarme, la carne se me sale de los pantalones, me estoy consumiendo por dentro. Llevo días soñando que fumo, me gusta pero no compro cajetillas para mí sola, estoy a punto de hacerlo, ¿cómo podría cagar ya más mi existencia? Me da miedo por mis dientes. A la mierda mis dientes, a la mierda todo.

No sé dónde quedé, a dónde se fue toda la puta felicidad, quero terminarme la garganta en sollozos, quiero morirme vomitando, quiero terminar de arrancarme todo el cabello, quiero que no quede más, quiero llegar al fondo para que todo pueda mejorar. Pero estoy tan gris.

Tenía muchas esperanzas por este nuevo año, pero no es el año, soy yo la que se va a la mierda, el mundo sigue. La noche pasada no dormí, parece que esta tampoco dormiré, ya son las 4:30 de la mañana y no paro de llorar.

Me siento cansada, ahora como la mayoría de las noches trataré de dormir pensando que mañana será mejor todo. Ojalá.

Fotos tomadas esta noche. Sorisa más falsa que el viaje a la luna.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Lllega el punto en que adelgazas y...

-...sigues siendo la misma de antes. Ahora eres una versión más flaca de tus mismos problemas. Solamente cambia el peso en la báscula, pero la felicidad prometida cuando llegas a ese peso hermoso no es como la esperabas, ni siquiera te sientes satisfecha con ese número y piensas que quizá desde un inicio la meta estuvo mal planteada, te equivocaste, necesitas un número más bajo y una figura más escuálida para ser feliz. Pasa que la ropa no te queda como esperabas, el dinero que ahorrabas para comprar ropa cuando fueras delgada te lo gastaste en comida para darte atracones de los que después te arrepentías y sentías que morías, pasa que la vida no te ha estado esperando como tenías previsto y cuando menos te das cuenta, tienes años con la misma angustia oprimiéndote el pecho en la que solamente hay dos opciones: tener mucha hambre o sentirte gorda porque acabas de comer. 

-¿Dónde quedaron mis 47 kilos que me hacían tan feliz? No eran los kilos, tonta, eras tú. No era pesar menos, era que eso te inspiraba a hacer las cosas bien. Jamás ese numerito te trajo la felicidad, la felicidad la buscabas tú en los pequeños detalles, en aprender a esperar mientras tu cuerpo se consumía en el hambre, esperabas con cosas buenas, esperabas con té, esperabas con quehaceres de la casa, con buena música y leyendo por las mañanas, por las tardes compartías con tu familia la única comida raquítica que te permitías, disfrutando a cada bocado porque sabías que no habría más hasta el día siguiente, te proponías retos, inventabas ocupaciones, salías con cualquier pretexto para evitar comer, te sentías bonita. Entonces tenías una meta y tenías un buen motivo para despertar todas las mañanas, eras feliz.

No sé por qué tengo versiones diferentes de cuando pesaba tantos kilos menos. Yo recuerdo que era feliz, pero quizá siempre estuvo esa angustia cuando dejaba de ocuparme. No lo sé.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Vacaciones: me-par-ten-en-pe-da-ci-tos

Hacía tanto que no escribía, sólo de pensarlo se me llenan de lágrimas los ojos, como cuando abrazas a tu almohada con la que siempre lloras. Necesitaba tanto esto, no había podido hacer nada, estando en tiempos de escuela no tengo tiempo de nada, creo que es una de las más fuertes razones que tengo para amar mi escuela: no siento nada.

Oficialmente llevo desde el martes de vacaciones, tengo que mirar en el relojito de mi PC para darme cuenta de que a penas es miércoles a las 5:18 de la mañana y no he dormido, he sentido que esto es una eternidad, los exámenes terminaron hace ya más tiempo y por lo tanto la presión disminuyó y la parte mía que se siente triste, rota en pedazos ha vuelto. 
Ya no quiero estar aquí en mi cuarto encerrada, es un desastre, a penas puedo ver el suelo en la parte que está a la derecha de mi cama, la parte del suelo al lado izquierdo está tapizada de ropa revuelta limpia con sucia y la limpia ya no debe estar tan limpia, pero no me importa porque generalmente si no la he usado es porque no me entra.

Las necesito aquí, ojalá que estén bien, yo planeo venir más seguido, ya que estoy de vacaciones, quiero cambiar las cosas conmigo, quiero arreglarme esta mente que no me deja respirar ya, siento tanta angustia, esa sensación de ácido en el pecho, ya no aguanto.

En cuanto a lo del accidente estoy excelente físicamente, me quedó una marca en el hombro, como una zona de piel con tonos más oscuros combinados con claritos y en las piernas todavía tengo rastro de esos moretes, parece que tardarán mucho en quitarse, se volvieron verde-amarillo transparentosos.

Uff, tengo tanto por contar aquí, que creo que la felicidad de mi vida, además de mi familia, se resume a mi laboratorio de inmunología, soy instructora en algunos grupos, que son de segundo semestre (yo soy de tercero, pasé a cuarto), la mayoría son de mi edad o más grandes, pero aun así represento una autoridad ante ellos y eso me emociona tanto jaja. Además que gracias a ese laboratorio conocí a muchas personas a las que ahora considero tan importantes. Luego entraré a detalle con esto.

Ay muchachas, por la tarde planeo leerlas, no quiero dormir hoy, me importa poco si en tiempos de clases no duermo por estudiar y en vacaciones no duermo por estar loca, pero es que si me duermo no querré despertar hasta las 5pm y se me va todo a la mierda porque ya no alcanzo a hacer quehacer antes de que llegue mi papá o a bañarme o a lavar ropa y que se seque antes de la noche.

Por lo pronto me voy, ha sido un placer pasar por acá, espero que las que preguntaban por mí puedan saber que estoy bien, respiro y pronto estaré cada vez mejor.

Peso de hoy: 65.4 (con ropa porque no me atrevo a saber mi peso real). Simplemente no puedo creerlo. Me tomo dos laxantes. Sé que no sirven de nada para perder peso pero me hacen sentir mejor.

Las quiero.