Creí que cuando mi papá notara que vomito y evito comidas haría el mayor drama del mundo, que me amenazaría con internarme en un hospital psiquiátrico y que estaría vigilándome todo el tiempo. Pero no.
Hace un tiempo me metí a bañar y vomité, estoy segura de que me escuchó y después de un rato, me vio y me dijo: Estás más delgada, no estarás vomitando?. Y le dije: No ¬¬. En mi mente empezaban a crearse mil pretextos y formas de evitar un regaño, pero ahí terminó la conversación, seguí haciendo lo que tenía qué hacer y nos olvidamos del tema.
Hoy le dije: Se me antjó una hamburguesa de pollo. Y me dijo: Pues sí, llevas 3 días sin comer. Pensé "ojalá fuera verdad" y sólo le dije: Ay 3 días, claro que no ¬¬. Pero me súper anima que aún sabiendo (más bien "pensando") que llevo 3 días sin comer no me fastidie con que tengo que alimentarme, creo que piensa que es una etapa o algo así. Pues bien. Eso me hace bastante feliz.

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