Cuando como poco:
Despierto de buenas, tomo café, me pongo temblorosa, arreglo mi cuarto, me cambio de ropa, canto, juego con mi hermanito, limpio la cocina,, a veces salgo a comprar aunque sea un pepino, lo que sea, pero salgo a respirar un rato. Espero a que llegue mi papá, le ayudo a cocinar, todo me hace reír. Me miro al espejo y me emociono de lo bien que va todo, me peso unas 5 veces al día y hasta uso maquillaje, me duermo tarde y me despierto temprano sin sueño y descansada.
Soy feliz.
Cuando como mucho:
Despierto de buenas, luego viene mi primer antojo del día y voy a tragarme todo en la cocina, luego me pongo de malas, ignoro a mi hermanito, me la paso sentada (sólo me levanto por comida!), sin querer mirarme al espejo y con pijama todo el día. Me da mucho sueño, me duermo, despierto y hago el quehacer con la mayor flojera del mundo, llega mi papá y cuando me pide que le ayude a cocinar siento que muero, odio cocinar. Me duermo tarde y me despierto tardísimo y con mucho sueño aún. No me peso más de una vez el día y no quiero saber nada de mi cuerpo.
Me siento una mierda.
En conclusión, no comer me viene bien. Mi voluntad se ha ido, estoy triste con eso, pero volveré con más fuerza el lunes. Por ciertooo, el lunes se publica la lista oficial donde dice si entré o no a la carrera de medicina. Según la sumatoria de mi promedio de la prepa y promedio de examen, supero la puntuación que se requiere para entrar, pero aún falta esperar la lista oficial y ya no falta nadita. Oh, bendito lunes, llega por favor con buenas noticias!
| Dibujando un pan(?) |



