Seguidores

Datos personales

Mi foto
Guadalajara, Jalisco, Mexico
Mi correo: Junto.a.ti.yo.soy@hotmail.com

sábado, 28 de abril de 2018

.

Si hubiera un punto de quiebre en mi vida, sería representado con una línea que desciende lentamente; y, sin ascender continuarían todos los otros puntos hacia abajo.

Me desespero, me siento encerrada, atada a mi mente, como si todo pesara mucho. Las decisiones, el estudio, el trabajo, la relación con mi familia. Tengo ganas de llorar, de arrancarme la piel, sacarme el cerebro, ojalá pudiera desaparecer, ojalá todos entendieran que no me falta valorar lo que tengo. Ojalá nunca me hubiera sentido sola, ojalá no tuviera tantos problemas. Mi vida es perfecta, pero mi mente me hace querer desaparecer. No me falta comida, no me falta casa, ni amor, no me hace falta quién me escuche, no me falta esperanza. El resto lo he perdido. No tengo paz. Quiero salud mental, por favor. Quiero dejar de preocuparme, dejar de pensar todo mil veces. Estoy atrapada, muerta por dentro. Me falta estabilidad, me falta sentirme tranquila. No tengo un lugar en este mundo, no soy nadie, no me encuentro. Sé lo que quiero, pero no sé cómo realizarlo. Tengo hambre, tengo sueño, estoy cansada, me duele el cuerpo, me duele el alma. Quiero respirar tranquila, dormir sin culpa, pensar en mí sin sentir que me falta hacer algo más. Quiero ser libre. Despertar con ganas de vivir. Ahora quisiera morir, dejar de existir, que nadie me recuerde, que nadie sufra, que nada cambie para nadie. Quiero poder ser bondadosa, me falta entregarme.Quiero llorar sin preocuparme por estar bien mañana, sin pensar en mis ojos hinchados, en que alguien me escuche. Quiero vivir, por favor, no sé cómo hacerlo. Lo he pensado tantas veces. Todo lo pienso aunque no quiera, todo da vueltas en mi cabeza, todo me angustia. Todo me sobrepasa.

jueves, 8 de febrero de 2018

Lo deseo con todas mis fuerzas

Estos días me he sentido bastante nerviosa porque empecé (de nuevo) con un régimen para bajar de peso. Lo he intentado infinidad de veces y mi peso va en aumento invariablemente. Este último año aumenté diez kilos. Treinta kilos desde mi peso más bajo en 2011. No siento que sea la misma persona, me recuerdo como una adolescente ingenua y hasta un poco inmadura. Aunque, ahora que he leído algunas cosas que escribía en ese momento, me doy cuenta que siempre estuve muy consciente de la vida y lo que yo representaba en ella, sobre todo en los tiempos de depresión.

Volviendo al nerviosismo, tengo una oportunidad de oro en mis manos. Se trata de un medicamento relativamente nuevo, que se usa como coadyuvante con dieta y ejercicio para bajar de peso. Tiene un efecto similar al de las anfetaminas y provoca que se pierda el apetito por completo. En otro momento de mi vida no habría dudado y lo tomaría sin pensarlo dos veces, pero esta vez es diferente, sinceramente me da mucho miedo confiarme y después ganar el peso perdido o incluso más; además, me fue un poco mal con los efectos adversos de un antidepresivo. Así que me lo tomo con cautela y un poco de preocupación, pero siento que tengo los suficientes motivos para arriesgarme:


1)Ahora que he subido tanto de peso he sentido algunos cambios hormonales que me preocupan; mi menstruación es completamente diferente, siempre he tenido ciclos de 32 a 34 días, que considero normales, pero he tenido unos 4 períodos donde tengo días con sangrado marrón antes de mi menstruación normal. Además tengo la piel y el cuero cabelludo más grasoso, al punto de tener caspa.

2)Este año al cumplir los 25 años tengo que realizarme mi primera mamografía, puesto que mi riesgo de cáncer de mama es alto por tener el antecedente de mi madre con cáncer de mama a los 30 años (algo muy poco usual, que se relaciona con mutaciones genéticas y suele ser hereditario). El ginecólogo me recomendó perder peso para disminuir mis factores de riesgo.


3) He logrado tener mejores hábitos alimenticios, siempre como muchas frutas y verduras, evito las cosas fritas y tomo mucha agua. Además me inscribí a un club de boxeo donde hago dos horas de ejercicio 3 o 4 veces por semana. Este último suena muy bien, si no fuera porque tengo mucha ansiedad que me provoca comer carbohidratos como si no hubiera un mañana. 

Estoy deseando con todas mis fuerzas que esta vez todo funcione, aunque, viendo las cosas en retrospectiva, he iniciado infinidad de dietas desde hace años y lo único que consigo es tener más ansiedad y subir de peso. A pesar de todo siento una lucecita dentro de mí, que me dice que puedo ser diferente esta vez y que todo va a mejorar.

Hoy es mi tercer día con el medicamento, me he sentido relativamente bien y sin hambre. El primer día me causó dolor de cabeza toda la noche, que no me dejó dormir. El segundo día me sentí bien. Hoy tengo las manos temblorosas y tuve dolor de cabeza. Hice un plan a 12 semanas (el tiempo máximo que se debe usar el medicamento), con el peso que debería ir alcanzando diario. Espero, ruego, pido, imploro, que esta vez sí funcione.



lunes, 6 de noviembre de 2017

Vida paralela

Siempre me pregunto cómo sería la vida si mi cerebro funcionara de la manera correcta. Me imagino siendo normal, pasando el tiempo libre sin pensar demasiado, sin este vacío comiéndome por dentro. Quizá alguien me pueda entender; es un dolor en el pecho que te hace querer doblarte y cubrirte con tu cuerpo, mientras en tu cerebro encuentras el universo revuelto, con el planeta muy lejos de tus pies, unas ganas inmensas de quedarte donde estás, porque, aunque estás sufriendo, no quieres moverte ya.

Sin duda estoy pasando por los mejores días de mi vida "real" por decirlo de alguna manera. Pero siempre tengo esta sombra tras de mí, y una doble vida con esta parte de mí que solamente encuentro cuando estoy sola. Qué oportunista.


miércoles, 4 de octubre de 2017

Dependencia

Suelo pensar que el dolor tiene cierta sofisticación. Hay algo artístico en el sufrimiento. Ha sido inspiración para obras de arte. Quizá estoy impregnada de él hasta los huesos, tanto que siento necesitarlo. Tanto que siento regresar a mi lugar cuando comienzo a sufrir. Existirá en mí, supongo, cierta dependencia a hundirme en mis adentros y nadar entre mis pensamientos más negativos. Tal vez me siento vacía cuando no siento nada, no entiendo cómo ser feliz genuinamente. No encuentro la manera de saberme estable, sin querer volver a este estado de ánimo. Definitivamente no quiero sufrir; pero tengo que aceptar que, a veces, prefiero quedarme aquí.

lunes, 15 de febrero de 2016

de familia

...cómo todo puede empezar mal, cuándo se predice que serás una persona con dificultades en la vida, desde que tu mamá muere y tu papá es alcohólico, estás sola, te sientes pequeña, normalmente eres una niña feliz, pero sabes que eres diferente, que algo le falta a tu vida, hay un vacío en todo lo que haces, en la forma en que te sientes. Siempre hay palabras sin decir, te quedas con dudas, te quedas con recuerdos para ti, que si te preguntan prefieres negárselo, para no lastimarlos, piensas que es mejor quedarte callada para no herir, para que no sufra nadie más.

Jamás has hablado de ese vacío, quizá de esa manera empezó todo. Nunca preguntabas el porqué de las cosas, eras tímida cuando se trataba de demostrar tus inquietudes, no te atrevías a hablar del cuerpo de las mujeres, ni de las veces que no te aguantabas la pipí, en tu casa no se habla de la muerte de tu madre, ni del alcoholismo de tu papá, no se habla de sufrimiento ni se demuestra afecto, de extrañar personas o de romance, son como seres humanos sin sentimientos ante los demás, aunque sean hermanos, aunque sean padre e hija.

Pensaba cómo puedes esperar tanto de alguien, cómo esperas que te rescate, que de alguna manera sepa cómo te sientes y entienda tu manera de pedir ayuda, que comprenda que dejar de comer es una manera de dejar de sentir. Cómo es que puedes pasar toda la adolescencia flaqueando en tus ganas de vivir, adelgazando a veces por vanidad y otras veces porque sentías que desaparecías y se terminaban todos tus problemas. Esperabas mucho de un adulto, de tu padre, que estaba más aturdido que tú, pero no lo sabías. Te das cuenta ahora, cuando escribes, que no es egoísmo, es sufrimiento. A veces te sentías tan sola, que odiabas a todos por no estar contigo. Tampoco ha sido tu culpa no estar con ellos, han aprendido a sufrir en silencio, por separado y mirarse entre ustedes con los ojos ya despejados, como el cielo después de la lluvia, con la tranquilidad después de llorar.

No es que nadie supiera entenderte, no se trata de ti, se trata de un grupo de personas heridas, como ratones ciegos, que no saben cómo cuidar al otro. Te das cuenta, ahora que estás a solas que siempre comprendes a todos, excepto a ellos. Lloras de recordar tu dolor, pero ya no con el resentimiento de antes. Comprendes que ese vacío en el pecho y en la vida, ha estado ahí también para ellos, como una mancha negra en el pecho de cada uno, una marca casi de nacimiento, de familia se podría decir.



miércoles, 27 de mayo de 2015

¿Será para siempre?

Me cuesta mucho soportar mi humor en las vacaciones, me siento cansada todo el tiempo, peor que en tiempo de clases, no quiero despertar, mucho menos ver la hora y saber que he desperdiciado todo el día durmiendo, sabiendo que tengo cosas qué hacer para inscribirme al internado que comienza en julio.
A veces pienso que es algo que viene con nosotros, un estado de ánimo base determinado por los primeros años, los primeros recuerdos o las primeras tragedias. Siempre supe que era diferente a los demás, desde la composición de mi familia por nadie más que mi papá y mi hermano, además del pasado triste del que nunca podemos hablar y el cáncer que mató a mi mamá. Es por eso que cuando no tengo algo que me distraiga vuelvo aquí, a sentirme sola, pequeña y con mucho dolor, por dentro y por fuera, me duelen las rodillas, la cabeza, los hombros, los ojos y las muñecas, también el alma o no sé si es la vida, pero hay algo que no me deja estar tranquila, que me ahoga por dentro y me hace sentirme cómoda en este estado, como si fuera parte de mí, escuchando música triste que me hunde más en la miseria, en la tristeza y en el querer dejar de respirar y desaparecer para siempre. He dejado de desear morirme solo porque últimamente me da miedo pensar en los funerales. Y es siempre aquí cuando me pregunto quién soy y qué quiero ser, veo mujeres fuertes y me identifico con ellas, con su madurez que yo adquirí mucho antes que cualquier otro niño de mi edad. Quiero ser bonita, casualmente de las mujeres a las que admiro y he querido ninguna ha sido flaca, pero yo quiero ser la versión flaca de todas ellas, más bonita, más fuerte, más sonriente, más feliz.

¿Cuándo llegará el día en que grite a los cuatro vientos como me siento? ¿Cuándo dejaré de esconderme para escribir lo que pasa por mi mente? A veces me da vergüenza mi forma de escribir, ni siquiera tengo un estilo propio o una coherencia que me distinga de los demás, escribo solo así, usando palabras que cuando las vuelvo a leer me suenan tontas, usando frases que suenan a quejas de adolescente, pero es lo más que me da mi cerebro, a pesar de que me gusta tanto leer no puedo redactar algo que me haga sentir contenta con el resultado.

PD. No soy yo, pero sus estrías son iguales a las mías :)

lunes, 9 de marzo de 2015

Una nueva vida

Pensaba en comer, en no comer, en bajar de peso, en calorías, en mi figura, en que se me vea bien la ropa, en que mi cara se ve demacrada, en que no tomo suficiente agua, en lo bien que se siente bajar de peso. Mi vida giraba alrededor de eso, mi humor, mis metas y mis ganas de vivir dependían de los kilogramos que marcara la báscula ese día. Pero siempre hay algo en tu vida que te hace abrir los ojos, a veces a tiempo, como en mi caso, ahora disfruto la vida, he cambiado muchas cosas, me deprimo menos y sé que si hace 4 años estuviera leyendo esto pensaría en que esta entrada feliz iba a terminar con un "encontré la dieta perfecta, hago ejercicio y me acepto con mis 50kg". La verdad es que no tiene que ver con la comida, tiene que ver con resolver el resto de los problemas, la causa de las cosas, y no digo que volví al pasado a evitar tener baja autoestima, sino que acepté mi vida, así como es, porque es buena y no tengo por qué vivir llorando y tan triste como antes lo hacía.
No sé bien cómo explicarlo, las cosas se irán dando solas, por lo pronto doy señales de vida, estoy bien, mucho más que bien, espero encontrar todavía a alguien por aquí, sobre todo espero ver historias felices y dietas rotas por estar acompañadas de alguien importante.

PD. 65.8 kg con ropa + mil litros de agua.
PD2. Sigo monitorizando mi peso porque aún tengo sobrepeso y me gustaría estar más sana.
PD3. Confieso que a veces, pasan por mi mente recuerdos de huesitos, delgadez, tallas chicas y poca comida que me hacen sonreír, la diferencia es que ahora son solo recuerdos y pienso dejarlo en eso.
Ya sé que no tiene sentido que toda la vida tapé mi cara de las fotos y ahora subo una foto con mi cara, siento que ya no tengo nada que temer :).  (foto de año nuevo 20015)

lunes, 23 de diciembre de 2013

Cuando una foto tuya te pone los pies sobre la tierra...

Me siento atrapada en este cuerpo, ni siquiera me imagino que algún día cambiará. En algún momento estuve a punto de aceptarme de esta manera porque tengo demasiado amor propio como para ver mis defectos. Cada que mi peso aumentaba calculaba mi IMC y dejé de calcularlo cuando pasó de 25, que indica que tengo sobrepeso. 

Pasar de un IMC de 18.5 a uno mayor a 25 no ha sido tan difícil como suena. En este tiempo mi vida ha tenido grandes cambios para bien, estudiar la carrera de medicina me ha traido muchas satisfacciones, además las personas a las que he conocido y la ropa que he comprado me mantienen de buen ánimo. Creo que lo que más me ha ayudado a continuar ha sido no pensar. Entre más peso fui ganando más fácil se mehacía olvidarme de mis metas y de lo bien que se siente adelgazar, entre más tiempo pasaba me sentía menos obsesionada y menos presionada, tal vez más libre. Existió algún punto en el que no comía compulsivamente; desayunaba, comía y cenaba tranquilamente, conservando mi peso porque no intentaba que la comida fuera sana. Simplemente no pensaba.

Pero ha llegado el punto en que tengo que volver a poner los pies sobre la tierra. Coincido con mis familiares y amigos en que, cuando estaba delgada me veía demasiado demacrada, mi cara es delgada y cuando adelgazo me veo mal. Quiero buscar un peso en el que mi cuerpo luzca bien, o al menos con un IMC sano y mi cara no parezca de muerta, no tengo intenciones de asustar a nadie.

He estado muy reflexiva desde ayer y he pensado todo esto a partir de que me probé un bikini y me tomé algunas fotos. Después de ver mis fotos en la computadora no podía creerlo, comencé a llorar y solamente pude dejar de hacerlo cuando me quedé dormida.

La gorda soy yo actualmente, la otra era yo, con 47- 48kg.
 

FIN.

viernes, 20 de diciembre de 2013

A 33 días de ir a la playa. Ya se me nota :D

Ahora que lo pienso solamente he bajado 1 kg desde la última entrada, pero juro que se me nota. No sé si les pase pero de 65 a 67kg me veo exactamente igual. Y cuando paso la barrera del 64 comienzo a verme menos gorda. Y del 62 a 62kg me veo igual, hasta que bajo a 61 y me veo menos gorda. Y de 61 a 58 me veo igual, etc...

Tengo un amigo que ejercita mucho, sabe mucho de rutinas y es de un Estado muy lejano al mío, nos conocemos desde que tengo internet (13 años y él 14), ahora tenemos 20 y 21 años y seguimos hablando como siempre, aunque nunca nos hemos visto en persona. Le pedí que me hiciera una rutina y me planeó algún remix de las rutinas que se sabe xD. La verdad no sé muy bien y no he querido investigar de ejercicios porque solamente leerlo me hace aburrirme y desmotivarme.

Agenda:

Lunes
Rutina HIIT 
Martes 
Rutina Abdominal
Miércoles
Rutina HIIT 
Jueves 
Rutina Abdominal
Viernes
Rutina HIIT 
Sábado 
Rutina Abdominal
Domingo
Descanso

La rutina HIT es:

-Calentamiento: 5 minutos de estiramientos, lagartijas, sentadillas
 


Los días que dice que toca abdomen no los pienso hacer, porque si una cualidad tiene mi cuerpo es que, aunque engordo no tengo panza ni lonja en el abdomen. Y me dijo mi amiguito que esos días eran como de "descanso" pero me ponía que hiciera una rutina de abdomen muy corta solamente para que no me desacostumbre a hacer diario ejercicio, pero que lo podía sustituir por caminar, y eso haré.
Hoy toca HIT y no sé si hacerla antes o después de desayunar. Dijo mi amigo que lo hiciera antes, pero ayer y antier solamente comí un sandwich cada día día y siendo realistas así no podré. Pero lo intentaré, a ver si no me desmayo en el intento xD.

En fin, estoy muy de buenas y espero conservar este ánimo por otros 33 días.
Las quiero y gracias a las que me leen.
Si saben de una carrera, les agradecería que me avisen, gracias :D

lunes, 16 de diciembre de 2013

A 37 días de ir a la playa

No puedo creer que esté a punto de irme a la playa. En enero después de las fiestas y la comedera.
Me voy el 21 de enero y tengo muy poco tiempo para ponerme guapa. Lo único que espero es no estar tan gorda.
Hoy es mi primer día de vacaciones, pesé 65.5 kg y para mi sorpresa estoy conforme. Pienso que al menos no peso más de 67 kg como hace poco.

Tengo exactamente 37 días para bajar de peso. No tengo una meta fija, pero espero ver el 59.

Son solo 6.5kg. sacando cuentas tengo que bajar 175 gramos al día. Sé que no es mucho, pero ya me estoy preocupando.

Y acerca de mis planes para bajar de peso:
-Dormir de 7 a 8 horas: No más porque me pone muy triste dormir mucho. No menos porque dormir poco hace que subas de peso.
-Desayunar temprano: Desayunar me hace mantenerme en mi peso cuando planeo comer mucho en todo el día. Y si desayuno y el resto del día como muy poco, bajo más rápido que si no desayuno.
-Tomar al menos 500ml de café al día: Me hace eliminar líquidos, me hace efectos de laxante, me acelera el metabolismo... y me gusta que me haga temblar. Además según mi maestra de Psiquiatría el único efecto secundario importante (para mí) es la descalcificación, pero no pienso tomar café mucho tiempo, son solamente 37 días.
-Tomar solamente bebidas sin calorías.
-Mantener arreglado mi cuarto: Mi cuarto desordenado me pone triste y me desmotiva para todo.
-Salir a caminar cuando pueda: Si me quedo en mi casa me congelo de frío, además amo caminar y tengo que buscar algunos regalitos de navidad. Obviamente eso me hará quemar calorías.
-Arreglarme diario: sentirme bonita me motiva.
Con lo demás no tengo reglas fijas, haré lo que pueda porque si me pongo metas muy estrictas y no las cumplo, me desmotivaré.

Además continuaré usando mi aceite de rosa mosqueta, que me ha funcionado perfecto para mis estrías rojas. Cada vez son más tenues y eso que solamente lo usé unos 10 días, hace como dos meses. 

En fin, me voy a buscar regalos para mi familia, caminaré, por cierto.
Si alguien sabe de una carrera de kilos, agradecería que me avise.
Saludos a todas (que ya sé que nadie me leerá porque tengo esto abandonado, pero equis, saludos a todos mis fans xD).

miércoles, 7 de agosto de 2013

No poder ir a la playa [editado]

No es como cuando estás gorda y vas a la playa, que al final del día te convences de que hay gente más gorda que tú disfrutando del mar, se te olvida por un momento que eres una ballena y te metes a nadar como todo el mundo.
Básicamente para ocultarlas tengo que usar blusa y pantalón. 

ESTRÍAS

No las soporto, parecen rasguños por mis piernas, por mis muslos, por mis caderas. Son moradas y tan feas. Me siento tan mal, tan triste. Es que mis piernas siempre fueron feas, pero ahora son tan horribles que no puedo parar de llorar. Ir a la playa no es para andar en pantalón yno puedo usar short porque las estrías me recorren el cuerpo desde los muslos hasta la parte de atrás de las rodillas y un buen tramo más abajo por la parte interna. Además de mis caderas, claro. No lo soporto.

Me gusta tanto ir a la playa, sentir la arena, dejar que las olas me lleven un rato. Cómo quisiera tener el cuerpo del verano antepasado. Pero esta soy yo, la de las estrías, la que no termina de convencerse con su nuevo cuerpo, la que espera algún día volver a aquel cuerpo tan soñado y tan perfecto, la que llora de impotencia y de arrepentirse.

Me odio, soy ella, la que se odia con tantas fuerzas que no comprende cómo puede seguir existiendo.

Edito. No tengo problemas con las estrías claritas, esas no se ven de lejos y no pasa nada, pero mis estrías son moradas, casi tintas, se notan muchísimo de verdad. Las estrías claritas dejaron de preocuparme hace muho, de esas las tengo hasta donde no es posible tener estrías.

viernes, 12 de julio de 2013

No engordé tan feo. Fotos

Siempre que veo fotos de antes y después calculo cuántos kilos adelgazaron, a veces la diferencia son 20kg y la persona cambia por completo, está casi irreconocible. Yo he engordado 20kg y no estoy tan gorda, no creo verme tan diferente.

[Quité las fotos]

Sí estoy gorda pues, pero no sé, no me siento tan deforme. Estoy de buen humor, supongo. Sé que podrían pensar que quizá las personas con las que me comparo son más chaparritas y se les notan más los kg, pero mido 1.59m, no soy para nada alta.
No sé, no sé. Quizá solamente trato de consolarme .
Quiero dejar de comer para siempre :c

domingo, 7 de julio de 2013

¿Qué puedo hacer yo?

Puedo intentar ser delgada, puedo intentar ser perfecta pero nada cambiará de dónde vengo y la vida que me ha tocado. Siempre me imagino siendo perfecta, con las uñas perfectas, el peso perfecto y la ropa adecuada para cada situación, pero no sé si eso me acercará a mi vida ideal, no sé si eso me alejará del sufrimiento y de desear ser otra persona.
Quiero borrar todo, quiero saber cómo sería mi vida sin tanta autodestrucción, sin tantos problemas atrapados en mi mente, sin haberme sentido pequeña tantas veces.
Quiero dejar de ser un desastre, quiero arreglar mi cuarto, tomar café, leer, DEJAR DE COMER.
Tengo ropa y la vejiga llena, acabo de pesarme: 67.00kg. No sé si  eso me provoca tenerme lástima o querer matarme por haberme hecho esto. Tengo los muslos llenos de estrías rojas. ¿Qué esperaba? ¿Subir 20kg sin ninguna marca en mi piel?

Tengo cicatrices en la muñeca de la última vez que tomé sibutramina y me daban ataques de ansiedad/tristeza donde lo único que podía hacer además de llorar era rasguñarme la muñeca derecha con la uña del pulgar izquierdo en un mismo lugar hasta arrancarme la piel.

No sé si voy a mejorar, si me voy a aceptar como soy.
No sé por qué mi papá antes me decía que estaba gorda y ahora me dice que cuando mi mamá vivía tenía el cuerpo con las mismas medidas y proporciones que el mío. No sé por qué me dice que estoy perfecta cuando 10kg antes me decía que estaba pasada de peso. No sé por qué me confunden tanto. No sé por qué tengo que ser feliz con lo que soy cuando  siento que me ahogo y ya no puedo más. Cuando en las tiendas de ropa más comunes no existen tallas de pantalón para mí.

Siento tanta angustia, estoy llena de marcas, estoy tan cansada de todo. Estoy TAN GORDA.

No reconozco mi cuerpo, de verdad que no soporto todo, tengo panza, tengo panza, tengo panza! Eso es algo que pensé que jamás podría pasarme. Estoy pesando SESENTAYSIETE KILOS no lo puedo creer, de verdad estoy tan triste.

¿Qué más me queda? Volver a intentarlo, seguir tratando, no puedo borrar lo que ha pasado, ni siquiera sé cómo reducir lo rojo de mis estrías, pero sé que puedo adelgazar, puedo ser más disciplinada conmigo, es lo que necesito, una rutina, dormirme temprano, dejar de hacerme daño, dejar de hacer tonterías. No quiero que se convierta en una de esas veces que termino escribiendo motivaciones para mí, porque no estoy motivada, estoy muy triste para hacer planes pero sé que algo se me ocurrirá, sé que toda esta mierda no durará mucho tiempo más, sé que algún día lograré ser feliz con lo que soy y de verdad espero que sea con muchos kilogramos menos, sé que jamás podré ser feliz si no puedo ponerme ropa bonita y sentirme bien.

Quiero desaparecer, dejar de comer, dejar de hacer tonterías, dejar de ser yo, dejar de respirar, me duele todo, me duele cada vez que pienso en lo que era, me aterra pensar en la playa, me angustia que algún día vea mis piernas, no puedo más. No puedo más.

lunes, 20 de mayo de 2013

Muero.

¿Cómo es el día en que comienzazs el resto de tu vida? ¿Cuánto tiempo tiene que pasar para darme cuenta de que la vida no me va a esperar? ¡Cómo quisiera ser la misma de antes! Pero a la vez sé que he cambiado para bien en muchos aspectos, ¿se podrá tener lo mejor de antes y lo mejor de ahora?

Me siento tan perdida, incompleta, sin rumbo. Estoy cansada de ser yo, quiero deshacerme de toda esta grasa, volver a entrar en mi ropa y dejar de rechazar las fiestas donde debo usar vestido o traje de baño.

No conozco piernas más feas que las mías. Cuando era delgada no eran tan feas. Tengo tantas ganas de llorar y volver.

Estoy encerrada en mi cabeza. No estudio casi nada y me va a ir tan mal en los exámenes que me quiero morir.

En esta vida no basta con ser una buena persona con los demás. Debes tener algo de amor propio sin llegar al ego. No sé cómo lo hice pero yo tengo ego y no mucho amor propio. He deseado muchas veces cortarme. Es complicado estudiar medicina porque siempre encuentro nuevas formas en las que fácilmente podría morir.

Es absurdo preguntarse cuántos días sin comer son necesarios para solucionar mi vida.

Soñé que no era tan gorda y fui feliz. En algunas tiendas no venden pantalones de mi talla. En otras tiendas soy la talla más grande de blusa. Ni siquiera estoy tan gorda pero pareciera que en esta vida no hay lugar para un imc mayor a 23 en mujeres.

Me-muero.

lunes, 15 de abril de 2013

¿Algún día lo lograré?

Ver mis fotos de antes me hace sentir mucha nostalgia, además de flaca me recuerdo tan feliz. No sé por qué llevo tanto tiempo luchando sin lograr nada, me cuesta mucho trabajo. Quiero volver a ser como antes y no puedo esperar más. Tengo que convertir en paciencia toda esta angustia que siento.

Hasta el momento no he arruinado nada. Hoy comí más de lo que quería pero fue porque está mi papá y me servirá para que mi metabolismo no se haga más lento. Creo que en esta semana, sin contar el domingo, comí lo aque solía comer en un día y sigo sin sentir ansiedad, espero durar mucho tiempo así, al menos lo suficiente como para poder usar mi ropa. 

Cambié mi barrita de LilySlim y la dejé en meta de 57kg que es la meta para mi cumpleaños (10 de mayo). Sé que son muchos kilos considerando que peso 62kg, pero en una semana y media he bajado 4kg, así que no debe ser tanto, sobre todo porque no estoy nada flaca y tengo mucho peso por perder.

Y con todos estos planes empiezo a sentirme rídícula, quiero borrar todo y dejar de escribir. Es tan vergonzoso no salir de lo mismo, cuando estaba delgada pensaba que cualquiera podría lograrlo, que era cuestión de cerrar la boca y esperar. Y ahora no puedo entender cómo es que lograba tanto. Desde que entré a mi carrera no he bajado de los 50kg... y ya voy en 4to semestre, he de decir que tampoco me mantengo, he subido constantemente hasta estos últimos días en que llegué a ver un 66.6 en la báscula.

Al final de todo seguiré siempre con el dolor de esómago, a veces por melancolía, a veces por hambre y muchas otras veces por no saber lo que vendrá. Me pregunto si será esta vez la definitiva, la que me haga llegar a un mejor peso, o al menos cambiar el sesentaytantos por un cincuentaymuchos. Tengo tanto miedo que ya no quiero prometer nada, tengo metas pero no creo en mí, ni quiero creer porque eso me haría caer al fondo cuando lo arruine todo. Creo que la respuesta de todo está en mis acciones.

¡Las quiero!

miércoles, 10 de abril de 2013

¿No les pasa?

Me pasa que cuando estoy bajando de peso y le cuento a alguien que voy bien, ese mismo día o el siguiente empiezo a comer muchísimo y se rompe mi racha de no comer. ¿No les pasa?
Por eso no había querido actualizar nada, me da miedo volver a comer mucho, sé que lo haré en algún momento, pero no quiero empezar pronto. Mi ropa ya no me queda y solamente me entran 3 pantalones, voy alternando cada día esperando que nadie lo note y la verdad es que no creo que se den cuenta, pero me cuesta trabajo tenerlos lavados siempre. Además me siento fea y muero de envidia cuando veo muchachas flacas con pantalones bonitos.

La semana pasada pesaba 66.6 kg (no recuerdo el día en que me pesé)
Hoy pesé 63.4kg

Me siento bien, pero todavía no amplío mis opciones de pantalones así que no está tan bien. No quiero esperar nada, no quiero decir que presiento que adelgazaré ni quiero hacer metas. Lo que haré por lo pronto es no comer justo ahora.

En fin, tengo que irme, vendrán unos días muy pesados en mi escuela.
Las quiero!


lunes, 28 de enero de 2013

Comprar ropa siendo mil tallas más

Sé que muchas piensan como yo pensaba: no compraré ropa hasta que sea delgada, entonces seré delgada y con ropa bonita, todavía no la merezco. Pero siendo honesta, por más fantasías que tenga de adelgazar 10kg en un mes y 8 en el siguiente mes, no creo que sea posible conmigo, al menos no pronto. Seguiría gorda y además con ropa vieja. Por eso preferí salir a comprar ropa y si en algún momento adelgazo, haré arreglos como lo hacía antes a todas mis prendas.

Siento vergüenza de escribir esto, creo que de todos los blogs que he leido, no conozco a nadie que haya recuperado tanto peso como yo. Quizá es porque dejan de escribir, no las culpo, es terrible, ni siquiera sé si publicaré la entrada.

Desde que iba en camino a la plaza (mall, centro comercial) pensaba en ser lo más madura posible, en comprender que iba a vestir mi cuerpo con la ropa que me entrara y que no me veo más gorda con una talla L solamente porque tiene la letra L en la etiqueta, que si me veo gorda es porque así estoy. Cuando empecé a ver la ropa me di cuenta de que ni en mi más perfecto sueño iba a entrar en una talla S, buscaba todo en talla L, la que ahora es mi talla. Y los pantalones ni se diga, no pensaba comprar porque es lo que más me acompleja (leyendo una novela encontré que la mejor descripción para mi curepo es "cuerpo de guitarra", que es similar al cuerpo de pera, pero siento que suena más bonito llamarlo de guitarra). Al final compré unos jeans blancos porque este semestre comenzaré a ir de blanco a una clase, compré algunas blusas y algunos sueter, que aunque ya se está terminando el frío, seguido los uso abiertos para cubrirme los hombros. La verdad es que disfruté ir de compras y en ningún momento me pasó por la mente llegar a insultarme por mi cuerpo, sí pensaba que sería maravilloso pesar menos, pero en mi cabeza siempre había un "así soy" con cierta resignación y fingía la inocencia de una niña que no sabe de tallas y simplemente usa la que le queda.

Ahora mismo estaba pensando lo raro que es pasar de la talla S o XS a la talla L, y en pantalones ni se diga, tengo al menos tres tallas más. Ni siquiera lo creo, no puedo dejar de pensarlo, recuerdo aquellas veces cuando compraba ropa pesando 47kg y veo todo tan lejano, como cuando vi ese pantalón talla 5 y supe que me quedaría perfecto, me entró como guante y era chiquitito; al menos chiquitito para cubrir estas enormes caderas y nalgas que heredé de mi mamá.

Creo que lo que más temía que me sucediera es lo que me está pasando ahora mismo: pienso que la verdad es que tengo un bonito cuerpo, gorda, sí, aunque los demás lo llamarían "llenita", pero así era mi mamá y era hermosa ¿por qué yo tengo que pesar 20kg menos para ser bonita?. Con ropa bonita me veo bien y bueno... sé que cambiaré de opinión antes de terminar de publicar esto, pero me siento tranquila ahora mismo. Ya me arrepentí y quiero mi 47. Me voy a llorar y gastarme todos los rollos de papel que encuentre para limpiarme los mocos.

Las quiero :c

jueves, 24 de enero de 2013

Fotos para torturarme

Puse al ladito en el blog algunas fotos de cuando era delgada. No sabía que era posible sentir envidia de mí, pero lo es, envidio tanto a la Valentina del pasado.

No sé si tener esas fotos me torturará para bien o me terminará de alejar de mi blog.

Ya no puedo más.

Me odio, gracias.

sábado, 5 de enero de 2013

Dieciocho kilos


Estoy partida en pedacitos, pero todos están en el mismo lugar, me siento gris, no quiero reir, no quiero respirar, no puedo dejar de llorar. Hago todo lo posible por estar mal con mi papá, no arreglo la casa, no arreglo mi vida.
Siento como si lo hubiera perdido todo, me perdí a mí, no sé dónde estoy. Quizá en una caja gris que no me deja escapar. No tengo vida.

Dieciocho kilos

Lo odio todo, me odio a mí, yo quería ser feliz, ya no sé qué quiero si no es desaparecer, me escondo en mi cama, me ausento por siempre debajo de mis cobijas, ojalá fuera invisible. Tengo un miedo terrible a tocarme, la carne se me sale de los pantalones, me estoy consumiendo por dentro. Llevo días soñando que fumo, me gusta pero no compro cajetillas para mí sola, estoy a punto de hacerlo, ¿cómo podría cagar ya más mi existencia? Me da miedo por mis dientes. A la mierda mis dientes, a la mierda todo.

No sé dónde quedé, a dónde se fue toda la puta felicidad, quero terminarme la garganta en sollozos, quiero morirme vomitando, quiero terminar de arrancarme todo el cabello, quiero que no quede más, quiero llegar al fondo para que todo pueda mejorar. Pero estoy tan gris.

Tenía muchas esperanzas por este nuevo año, pero no es el año, soy yo la que se va a la mierda, el mundo sigue. La noche pasada no dormí, parece que esta tampoco dormiré, ya son las 4:30 de la mañana y no paro de llorar.

Me siento cansada, ahora como la mayoría de las noches trataré de dormir pensando que mañana será mejor todo. Ojalá.

Fotos tomadas esta noche. Sorisa más falsa que el viaje a la luna.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Lllega el punto en que adelgazas y...

-...sigues siendo la misma de antes. Ahora eres una versión más flaca de tus mismos problemas. Solamente cambia el peso en la báscula, pero la felicidad prometida cuando llegas a ese peso hermoso no es como la esperabas, ni siquiera te sientes satisfecha con ese número y piensas que quizá desde un inicio la meta estuvo mal planteada, te equivocaste, necesitas un número más bajo y una figura más escuálida para ser feliz. Pasa que la ropa no te queda como esperabas, el dinero que ahorrabas para comprar ropa cuando fueras delgada te lo gastaste en comida para darte atracones de los que después te arrepentías y sentías que morías, pasa que la vida no te ha estado esperando como tenías previsto y cuando menos te das cuenta, tienes años con la misma angustia oprimiéndote el pecho en la que solamente hay dos opciones: tener mucha hambre o sentirte gorda porque acabas de comer. 

-¿Dónde quedaron mis 47 kilos que me hacían tan feliz? No eran los kilos, tonta, eras tú. No era pesar menos, era que eso te inspiraba a hacer las cosas bien. Jamás ese numerito te trajo la felicidad, la felicidad la buscabas tú en los pequeños detalles, en aprender a esperar mientras tu cuerpo se consumía en el hambre, esperabas con cosas buenas, esperabas con té, esperabas con quehaceres de la casa, con buena música y leyendo por las mañanas, por las tardes compartías con tu familia la única comida raquítica que te permitías, disfrutando a cada bocado porque sabías que no habría más hasta el día siguiente, te proponías retos, inventabas ocupaciones, salías con cualquier pretexto para evitar comer, te sentías bonita. Entonces tenías una meta y tenías un buen motivo para despertar todas las mañanas, eras feliz.

No sé por qué tengo versiones diferentes de cuando pesaba tantos kilos menos. Yo recuerdo que era feliz, pero quizá siempre estuvo esa angustia cuando dejaba de ocuparme. No lo sé.