Peso 48 kg... no está mal. Pero quiero mis 47 de vuelta y no tardo en conseguirlos. He dejado de vomitar, llevo más de dos semanas sin hacerlo y me siento increíble. Me estoy demostrando lo que alguna vez me dije "lo puedo dejar cuando quiera". Y de verdad espero que así sea, de todas formas si vuelvo a vomitar no lo tomaré como un fracaso, seguiré intentando hasta que sea cada vez menos. Sé que puedo.
Con eso de no comer también voy súper bien, me despierto muy tarde y no me da hambre hasta las seis de la tarde. Más o menos a esa hora comemos todos juntos (mi papá, mis hermanos y yo) y en el resto del día no me da hambre, así que como una vez al día, a veces son comidas con muchísimas calorías pero es muy difícil poner pretextos para no comer, sobre todo ahora que mi papá está preocupadísimo porque "estoy muy flaca". No lo estoy. Tampoco estoy gorda, pero necesito bajar de peso porque eso me haría muy feliz, más de lo que soy ahora.
El otro día el señor de la tienda me dijo que estoy más delgada xD. Lo mejor de todo fue que me dijo "te ves muy bien" pero no es que su comentario me suba la autoestima o algo, lo bueno de ese comentario es que es más realista que la opinón de mi papá, porque según mi papá "así de flaca me veo fea". Nah, yo no lo creo, en realidad me veo bastante bien y cada kilo menos, me veo aún mejor.
¡Pero van a pensar que soy una engreída! Bah, como si estuviera escribiendo en The New York Times y todo el mundo me leyera. Este es a penas mi pequeño y humilde blog, no creo tener muchos problemas si mis palabras parecen escritas por la persona más ególatra del mundo.
A veces me da miedo pensar que estos sean -los días felices antes de la desgracia- como pasa en los libros que he leido, siempre todo comenza con días felices y cosas cursis como "Querido diario: Hoy fui con mamá al mercado, ¡me ha comprado el collar más lindo que he visto en la vida! lo usaré el día de..." y después de muuuucho drama, la muchacha termina muerta. No por favor xD
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martes, 13 de julio de 2010
domingo, 11 de julio de 2010
Una conversación en msn -parte dos-
A petición del público seguiré con mi entrada anterior xD
No entendía por qué si me odiaba tanto no podía matarme, los últimos días lo único que me había mantenido respirando sin sentir que me quemaba era pensar “pero es la última vez que voy a llorar” o “no falta mucho, ya todo va a estar bien”. Y ya, me fui a mi cuarto toda fracasada, con mi cinta canela que me iba a servir para sellar todo bien y que no se escapara nada de gas por alguna ranurita. Y me dije que ya no podía estar así, que hiciera algo YA, que si no podía matarme, entonces iba a vivir, pero vivir bien y que no iba a estar soportando sentirme así. Me imaginaba mi vida toda patética, llorando mientras no miraban y fingiendo ser feliz, al principio ese era mi plan, pero me di cuenta de que no funcionaría, porque ya no se trataba de los demás, se trataba de mí. Entonces empecé a pasar –tiempo conmigo- pero no de ese tiempo en que estás en la computadora jugando tetris o haciendo cualquier cosa en internet. Me empecé a conocer, a saber todo de mí, a dejar de echarme la culpa por las cosas que pasaban, porque no era mi culpa. Empecé a mirarme al espejo y pensé en decirme que me quería mientras me miraba, pero no podía, porque sentía que era la cosa más fea del mundo, por dentro y por fuera. Y poco a poco me vi un poco más y más, hasta llegar al punto de no llorar mientras me veía, luego empecé a “acostumbrarme” a mí, ahora cuando me veía me reconocía y sabía que –esa era yo- y que era lo único que tenía, porque no había nadie ahí para ayudarme (y es verdad, no había nadie, no es de esas veces en que te sientes sola, pero hay como mil personas que te quieren, estaba toda sola). Y recuerdo un día en que sonreí frente al espejo para ver cómo era sonriendo, y me sentí tannn bonita, me di cuenta que no era un monstruo y empecé a llorar, pero esta vez no era de tristeza, era de sentirme bien con lo que soy, aunque sea por un momento, me sentía aliviada y pude respirar profundo, y seguir sonriendo. Y llegó el punto en que me conocía un montón, sabía lo que me gustaba, lo que no, sabía lo que quería y cuál era mi objetivo, quería ser feliz. Dejé de sentirme atada al suelo, ya no me pesaba caminar, me veía al espejo y me sonreía para sentirme bonita, y aunque sabía que no era –la más hermosa del mundo-, estaba simpaticona y para mi, siempre sería la más linda de todas, porque era YO. Luego ya no quería dejar de verme al espejo, quería sentirme conmigo y platicarme cosas, y me pedí perdón por haberme tratado tan mal, me dije que no era una mierda, y que no volvería a tratarme de esa forma, porque no lo merecía. Todo el tiempo me decía que me quería, y me abrazaba en el espejo (loca jajaja). Y ya, empecé a ver todo de una forma súper diferente, ya no me sentía culpable de todo, porque no lo era! Empecé a cambiar lo que estaba en mis manos y a dejar fluir lo que no podía cambiar. Ahora veía a todas esas personas que me hicieron daño y ya no sentía siquiera odio por ellas, era más bien lástima, porque sabía que al final dañarían a todos a su alrededor y porque sabía que ninguno de ellos había llegado al punto en que yo llegué conmigo. Y llegué a la conclusión de que soy superior, pero no por eso trataría a nadie como inferior, sólo yo y yo sabemos lo superiores y orgullosas que nos sentimos de ser Valentina.
sábado, 10 de julio de 2010
Una conversación en msn
Hace unos días estaba platicando por msn con una amiga, no sé cómo llegamos al tema y me preguntó:
-¿Cómo saliste de la depresión?¿Qué hiciste o quién te ayudó?
Intenté escribir una respuesta corta, pero terminé abriendo una hoja de Word para tener más espacio, y esta fue mi respuesta:
-No sé, yo recuerdo que ya no aguantaba, sentía como que me iba a explotar la cabeza, ya no quería volver a despertar y cada vez que abría los ojos en la mañana pensaba "mierda, mierda, mierda" y me quería arrancar la piel, no sé, salirme de mi. Me odiaba tannnto, no podía verme al espejo sin llorar e insultarme, me sentía la persona más fea del mundo, sentía que mi piel era toda grasosa y que mis brazos eran los más feos que cualquiera podría haber visto y cuando me veían por la calle sentía que me veían porque -era la cosa más fea que habían visto en su vida-, y lo peor es que lo creía en serio, me sentía tan inferior a todos. Creía que era de esas personas a las que los demás ven y se les levanta la autoestima. Y veía gente riendo y yo lloraba mucho, porque no me salía, intentaba reír pero no podía, y me desesperaba. No hablaba con nadie, no me importaba que dijeran que era una mamona amargada, además, daría lo que fuera por ser una -mamona amargada- prefería ser eso que lo que era. Y fui con un psicólogo de mierda que me dijo que mis problemas me los creaba yo, que si estaba mal era porque quería. Porque era una caprichosa y no podía aceptar que las cosas no fueran como yo quería. Y como no hablaba con nadie, y en ese entonces mi papá me ignoraba y mi hermano estaba enojado siempre conmigo, porque todo lo que me decían me molestaba sobremanera; lo único que se me pasaba por la cabeza era que ya no aguantaba, que si seguía respirando iba a explotar o se me iba a salir el corazón de tanto latir sin ganas. Entonces empecé a pensar en matarme, total, no tenía nada qué perder y sentía que de todas formas a mi papá y a mi hermano ya no les importaría, y además no tenía amigos que fueran a sufrir por mí. Y veía la foto de mi mamá y le prometía que la iba a conocer pronto, que íbamos a estar juntas y que todo iba a estar bien. Y empecé a escribirle cartas de despedida a los conocidos, a mi papá, mi hermano, algunos compañeros, al psicólogo de mierda, a mi hermanito, no sé a quienes más. Había planeado que sería un lunes, porque mi hermano llegaba tarde los lunes y yo tenía tiempo de llegar de la escuela y matarme antes de que llegue. Mi plan era cerrar todas las puertas y ventanas y abrir el gas del horno de la estufa y dormirme ahí, cerca del horno porque una vez vi una noticia de una familia que murió mientras dormía por una fuga de gas. Y bueno ya, llegó el día pero no me atreví, me sentí tan fracasada, pensé que ni para matarme servía.
Pondré lo demás luego para que no quede muuuuuy grande la entrada ;D
martes, 6 de julio de 2010
Vuelve la señorita desaparecida
Llevo días, tal vez semanas intentando escribir algo, pero cuando empiezo a escribir pienso "¡qué tontería!" y lo borro. Mi vida es taaaaan equis, que lo único que me inspira para escribir son pequeñas tonterías, aunque a veces me divierten o me emocionan, cuando lo pienso demasiado noto que no era tan genial como creí xD. Así que decidí no pensar demasiado las cosas, porque me gusta escribir, me levanta el ánimo, me hace sentir que mis problemas, ideas, pensamientos, sandeces y demás ya no son sólo míos, son ahora míos y de mi blog/hoja/quien llegue a leerme. Que no creo mucho en este último porque no soy muy constante y a todos les desagrada leer a alguien que escribe cada que viene el papa.
La última entrada hablaba de mi meta para cumpleaños, lo logré y fui la persona más feliz del mundo, estaba tan inspirada que días después llegué a pesar 46.5kg. No lo podía creer, todo era tan perfecto, me sentía tan ligera que creía que cualquier ráfaga de viento podría llevarme. Pero como todas las cosas buenas duró poco y eso me causa bastante gracia, es que en el fondo yo sabía que no duraría mucho con ese peso, pero lo disfruté el día que duró xD. Era domingo y mi papá estaba en casa, así que es obligatorio desayunar y también comer. Bajé, me seví un cereal y mi papá empezó a decirme cosas como "estás muy flaca" "me estás asustando" "nunca habías estado así" y yo sólo seguía callada, no sabía qué decirle. Me senté en el una de las sillas del desayunador y más o menos así fue la conversación.
Papá: ¿Cuánto pesas?
Yo: No sé (bajé la cabeza)
Papá: Es que ya te estás pasando, estás adelgazando mucho. Y ¿Cómo no vas a saber cuánto pesas si tienes la báscula en tu cuarto?
Yo: No sé, no me he pesado.
Papá: Mi papá siempre fue robusto, pero un tiempo le dio por bajar de peso, empezó a adelgazar y fue cuando estaba delgado que se enfermó de cáncer, porque tenía las defensas muy bajas. No quiero que eso te pase. Así que ahorita, te vas a pesar y de ese peso no quiero que bajes más. ¿Entendido?
Yo: Sí (todavía mirando hacia abajo)
La única moraleja de esa conversación es que ¡¡me dijo que yo era robusta!!. Aunque creo que se refería a que fui robusta, pero ahora no lo soy, da igual. Eso aumenta mi miedo de volver a los 59kg. Pero sé que es algo que no pasará.
lunes, 19 de abril de 2010
Lo tomaré como un reto
Hoy estaba en la escuela con mi amiga y tuvimos una conversación más o menos así:
Yo: Mi reto es pesar 48 antes de mi cumple, crees que lo logre?
Ella: La verdad no, ya falta súper poco
Yo: Ash, faltan como 20 días y sólo son 3 kilos
Ella: Puesss igual y sí (dudosa)
Me sentí toda una fracasada xD. Pero lo tomé con humor y todo. Es que es verdad, nunca cumplo mis metas en el tiempo que me lo propongo. Espero lograrlo esta vez ¬¬. Lo tomaré como un reto, debo lograrlo. Quiero demostrarle que tengo fuerza de voluntad y que si alguien tiene que ser gorda no voy a ser yo.
Estoy muy motivada estos días, dejé atrás mi mentalidad de "todo o nada". Antes me ponía retos por semana, pero si fallaba el lunes, sentía que lo arruinaba y comía y comía y comía y comía toda la semana!. Y así empezaba cada lunes, fracasando y fracasando sin parar. Ahora me puse retos por cada 10 días, y me convencí de que no pasa nada si como de más, al siguiente día lo compensaré y seguiré esforzándome. Soy pura felicidad =D.
Yo: Mi reto es pesar 48 antes de mi cumple, crees que lo logre?
Ella: La verdad no, ya falta súper poco
Yo: Ash, faltan como 20 días y sólo son 3 kilos
Ella: Puesss igual y sí (dudosa)
Me sentí toda una fracasada xD. Pero lo tomé con humor y todo. Es que es verdad, nunca cumplo mis metas en el tiempo que me lo propongo. Espero lograrlo esta vez ¬¬. Lo tomaré como un reto, debo lograrlo. Quiero demostrarle que tengo fuerza de voluntad y que si alguien tiene que ser gorda no voy a ser yo.
Estoy muy motivada estos días, dejé atrás mi mentalidad de "todo o nada". Antes me ponía retos por semana, pero si fallaba el lunes, sentía que lo arruinaba y comía y comía y comía y comía toda la semana!. Y así empezaba cada lunes, fracasando y fracasando sin parar. Ahora me puse retos por cada 10 días, y me convencí de que no pasa nada si como de más, al siguiente día lo compensaré y seguiré esforzándome. Soy pura felicidad =D.
lunes, 12 de abril de 2010
La comida me domina
Hoy regresé a clases, tenía muchas ganas de ver a mi amiga, no la había visto en todas las vacaciones y eso es mucho para nosotras. Teníamos mil cosas por platicar y el ambiente regresando de vacaciones siempre está relajado y lleno de buenas vibras. Así que ahí estaba, toda feliz con mi cara de tonta. Pero feliz. Y todo este día estuvo genial hasta la noche cuando se me ocurrió que podía servirme un plato de cereal. Así que bajé, agarré un plato y me serví nesquik, abrí el refri y... Oh por Dios !!No había leche!! Pfff casi muero, se me quitaron todos los ánimos que tenía, devolví el cereal a la caja y volví a mi cuarto toda frustrada. Me puse a medio llorar sin lágrimas y sentía que moría de desesperación. Ahora estoy a punto del llanto, y es que la comida me puede llevar del cielo al suelo en segundos. Pero decidí verlo como una señal del destino que quiere verme en mis 48kg antes de mi cumpleaños.
domingo, 11 de abril de 2010
Su indiferencia me hace feliz
Creí que cuando mi papá notara que vomito y evito comidas haría el mayor drama del mundo, que me amenazaría con internarme en un hospital psiquiátrico y que estaría vigilándome todo el tiempo. Pero no.
Hace un tiempo me metí a bañar y vomité, estoy segura de que me escuchó y después de un rato, me vio y me dijo: Estás más delgada, no estarás vomitando?. Y le dije: No ¬¬. En mi mente empezaban a crearse mil pretextos y formas de evitar un regaño, pero ahí terminó la conversación, seguí haciendo lo que tenía qué hacer y nos olvidamos del tema.
Hoy le dije: Se me antjó una hamburguesa de pollo. Y me dijo: Pues sí, llevas 3 días sin comer. Pensé "ojalá fuera verdad" y sólo le dije: Ay 3 días, claro que no ¬¬. Pero me súper anima que aún sabiendo (más bien "pensando") que llevo 3 días sin comer no me fastidie con que tengo que alimentarme, creo que piensa que es una etapa o algo así. Pues bien. Eso me hace bastante feliz.
Hace un tiempo me metí a bañar y vomité, estoy segura de que me escuchó y después de un rato, me vio y me dijo: Estás más delgada, no estarás vomitando?. Y le dije: No ¬¬. En mi mente empezaban a crearse mil pretextos y formas de evitar un regaño, pero ahí terminó la conversación, seguí haciendo lo que tenía qué hacer y nos olvidamos del tema.
Hoy le dije: Se me antjó una hamburguesa de pollo. Y me dijo: Pues sí, llevas 3 días sin comer. Pensé "ojalá fuera verdad" y sólo le dije: Ay 3 días, claro que no ¬¬. Pero me súper anima que aún sabiendo (más bien "pensando") que llevo 3 días sin comer no me fastidie con que tengo que alimentarme, creo que piensa que es una etapa o algo así. Pues bien. Eso me hace bastante feliz.
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